jueves, 11 de diciembre de 2008

aqui lucia la artista en cuestion





un combo by Lucia Alvarez

















todas las imagenes y un par mas las pueden encontrar en http://www.lucythesickrose.deviantart.com/

sitio oficial de la niña

miércoles, 5 de noviembre de 2008

EN LA OSCURIDAD DE SHADOW MOSES: LA VERDAD EXTRAOFICIAL

Ø Nastasha Romanenko

Quiero dedicar este libro a todas las víctimas de Shadow Moses, así como a todos aquellos que han sufrido la tiranía de las armas nucleares y a Richard Ames.

- Nastasha Romanenko

PROLOGO

La Isla de Shadow Moses: XXo, XX’N, XXo, XX’O. Ni siquiera los pescadores de la zona suelen visitar este afloramiento de tierra. Sin embargo, el incidente de todos los incidentes ocurrió en esta remota isla, al norte de las islas Fox, en Alaska. Una serie de hechos confirmados debilitan la negativa de tal incidente por parte del gobierno de los Estados Unidos. Entre ellos esta la aparición repentina de submarinos tácticos del tipo Ohio en Shadow Moses, lejos de su posición habitual, y un informe oficial que confirma la presencia de un escuadrón de seis F117 Nighthawks totalmente armados que partieron de la base aérea de Galena hacia Alaska apenas 16 horas más tarde. Se da el caso de un hecho posiblemente relacionado con ello, el despliegue de emergencia de un E-3 AWACS en la zona norte de Alaska, y a bordo, el que entonces era el secretario de defensa, Jim Houseman.

¿Qué ocurrió exactamente en Shadow Moses? Muchos son los rumores sobre una serie de despliegues militares inusuales: una incursión armada, un intento de golpe de estado por una rama del ejército y otras muchas teorías que se barajaron públicamente. Pero puedo decir sin lugar a dudas que ninguna de ellas se acerca a lo que realmente sucedió en ese lugar.

Lo que en verdad ocurrió fue el mayor acto terrorista de la historia moderna, un acto de violencia política a gran escala, un golpe que amenazó con lanzar por los aires la espada de Damocles de la guerra nuclear. Y lo más significativo de todo, es que el ataque nació de varios proyectos llamados “Black Projects” que el gobierno de los EEUU estaba llevando a cabo en secreto, sin el conocimiento público. Tengo en mis manos dos discos ópticos. Uno contiene toda la información sobre los hechos que ocurrieron en la isla de Shadow Moses ese fatídico día: la toma, por un grupo armado, de una planta de eliminación de armas nucleares. Otros puntos a destacar sobre este increíble informe son:

- La identificación de los perpetradores como comandos de nueva generación del gobierno genéticamente modificados y un escuadrón de las fuerzas especiales, Fox Hound, al que se le atribuyen muchas intervenciones secretas.

- La existencia de Metal Gear Rex, un tanque bipedal nuclear cuya creación fue uno de los proyectos más secretamente guardados de todos los tiempos.

- El descubrimiento de una gran conspiración por parte del gobierno.

- Las actividades de un antiguo integrante de Fox Hound, un hombre que en solitario consiguió cambiar el curso de la historia y logró superar la crisis, un hombre del que sólo conocemos su nombre en clave: Solid Snake.

En el otro disco hay información sobre el proyecto FoxDie, una gran tapadera, que el gobierno de los EEUU planeó y ejecutó a fin de evitar ser descubiertos. Y es que todavía existen, dentro de los EEUU, grupos que quieren que la estructura militar permanezca tal y como se estableció en el siglo pasado, y para conseguirlo, no dudarían en hacer cundir el pánico con las armas nucleares. En este libro pretendo exponer sus actividades y así contar todo lo que sé sobre el incidente de Shadow Moses. Y sólo entonces podremos liberar a las futuras generaciones del damnosa hereditas de la carrera de armamento nuclear del siglo XX.

-- Natasha Romanenko


Cuando sonó el timbre levanté la cabeza del montón de papeles que tenía encima del escritorio. En el monitor que había enfrente de mi, aparecía un informe a medio terminar que describía el renacimiento del desarrollo armamentístico nuclear en un estado de Oriente Medio. La UNSCOM (Comisión Especial de las Naciones Unidas) oficialmente solicitó que los inspectores armamentísticos de las Naciones Unidas llevarán a cabo un estudio pero se les negó el acceso y las tensiones en el Golfo volvían a surgir. Como analista en asuntos militares especializada en armamento nuclear, me habían encargado que realizara un informe al respecto. Sólo tenía un par de días para entregar el informe y no tenía tiempo para atender a visitas inoportunas. Apagué mi cigarrillo en el cenicero y salí de la oficina..

Una cámara de seguridad vigila a todo aquel que llama a mi puerta y sólo entonces se abre la verja. Además, mi casa está rodeada por un gran muro. Puede que todo esto parezca excesivo para una casa en la playa, pero la seguridad es muy importante en Los Ángeles, aunque sólo sea para espantar a los miles de turistas.

Sin embargo, en la puerta no había nadie. O había sido una broma o la cámara no funcionaba. Por un lado no me quedaba muy tranquila pero por otro me daba pereza averiguar que había pasado realmente, así que decidí volver a la oficina y volví a sentarme frente al ordenador para continuar trabajando. Justo entonces oí hablar a alguien a mis espaldas.

“Siempre has sido un poco descuidada.” Me giré rápidamente y vi a un hombre en la puerta de la oficina, enfundado en un traje que sin duda había sido confeccionado a medida. “¡Richard!” Me miró a los ojos y sonrió. Sin prestar atención al susto que me había dado entró en la habitación al tiempo que miraba la pila de libros y papeles que había por todos lados. “Ya veo que sigues siendo tan desordenada como siempre.” Se encogió de hombros como el solía hace…ese gesto me hizo recordar con amargura tantos momentos pasados.

Richard Ames y yo estuvimos casados, hace ya algún tiempo. Éramos jóvenes y trabajábamos en la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa). Gran parte del tiempo que estuvimos casados lo pasamos discutiendo por casi todo, y para cuando me di cuenta de que nuestra relación había sido un error, él ya había desaparecido de mi vida. Poco después, recibí de su abogado los papeles solicitando el divorcio. Me ofrecía una pensión muy generosa, que por supuesto rechacé. No sólo porque no quería deberle nunca nada sino porque además quería dejar claro que no era él el único que podía desaparecer sin dar explicaciones. El divorcio se llevó a cabo si necesidad de que tuviéramos que volver a vernos las caras, por lo que enseguida volvimos a ser completos extraños a efectos legales. En los cinco años que han pasado desde entonces, abandoné la DIA y empecé a trabajar por mi cuenta. Nunca más volví a ver a Richard ni tampoco supe de su paradero, hasta hoy.

“¿Cómo has conseguido entrar?” – pregunté. Después de todo, si hubiera intentado escalar el muro o forzar la puerta hubiera saltado la alarma. Pero el no se alteró lo más mínimo.

“Para tener una cerradura tan endeble como esa, es mejor que no tengas nada. Te recomiendo que instales un sistema de seguridad mejor.”

“Richard, no has oído hablar nunca de “allanamiento de morada”?”

“Ya sabes que no se mucho de leyes.” – contestó el hábilmente mientras miraba por encima de mi hombro la pantalla del ordenador.

“Proyectil separador de radioisótopos… Producción de Uranio-235 para el centrifugado de gases a gran velocidad… Esto se tiene que estar refiriendo al desarrollo de cabezas nucleares en Oriente Medio. Parece que te va bien en el trabajo. Me alegro.”

Empujé a Richard a un lado y le pregunté sin rodeos. “¿Qué quieres?”

El dio un paso hacia atrás y me miró mientras sonreía traviesamente. “¿Qué, tienes miedo de que venga a darte otra oportunidad?” Y como esperando una reacción por mi parte, permaneció callado durante un rato. Y luego, cambiando repentinamente el tono de voz dijo: “Es una petición oficial de la DIA.” Dejó una carpeta en mi escritorio. “Estoy pidiendo tu cooperación, como miembro del NEST.”

NEST es un Equipo de Investigación sobre Emergencias Nucleares, un grupo que opera con el presupuesto del Departamento de Energía. Fundado en 1974 como un equipo de ayuda del FBI en temas de inteligencia, investigación, seguridad, contención de daños y respuesta médica durante incidentes terroristas con armas nucleares. En resumidas cuentas, NEST es un grupo de expertos en armas nucleares. En NEST trabajan científicos que forman parte de grupos de investigación federales como Los Alamos y Lawrence Livermore y especialistas en armas nucleares. Yo, formo parte de este segundo grupo.

Richard se disponía a abrir la carpeta. “Imagino que has oído hablar del incidente de Shadow Moses.” Afirmé con la cabeza. Por supuesto que había oído a hablar de un lugar remoto, al norte de las islas Fox, en Alaska. Aunque no lo sabía mucha gente, en la isla había una planta de eliminación de armas nucleares.

Según el acuerdo de START2 (Tratado de Reducción de Armas Nucleares) Estados Unidos y Rusia debían reducir su arsenal de armas tácticas en unas 3000 o 3500 cabezas nucleares en las últimas dos décadas. Y como resultado nos encontramos con un gran número de cabezas nucleares que debían ser eliminadas, pero sin un espacio adecuado para hacerlo. Por consiguiente, las cabezas nucleares debían de ser almacenadas en algún lugar antes de poder ser desmanteladas y de que sus elementos radiactivos fueran extraídos para ser almacenados a largo plazo. En Shadow Moses encontraron la respuesta a este problema. La respuesta fue la paralización de la proliferación nuclear, y no la eliminación. Los políticos prefirieron posponer el problema, en vez de resolverlo, y decidieron preservar lo que podría llamarse el viejo arsenal nuclear.

Richard sacó varias fotografías de la carpeta y me las dio. Todas ellas eran fotografías tomadas vía satélite de la planta de eliminación de armas nucleares de la isla de Shadow Moses, probablemente proporcionadas por la NRO (Oficina de Reconocimiento Nacional). Alrededor de los edificios se podían ver figuras humanas.

Richard rompió el silencio. “La planta de eliminación ha sido tomada por terroristas.” Estaba concentrada en la noticia, pero sus siguientes palabras me dejaron sin habla. “Y los líderes del grupo terrorista son miembros de Fox Hound.” Un equipo “irregular” formado por los mejores comandos del ejército, armados con tecnología puntera. Eso era Fox Hound. La creme de la creme, y totalmente desconocidos por el público. Su función era intervenir en los conflictos en los que Estados Unidos no debía hacerlo. Eran los soldados invisibles de numerosos conflictos regionales y de guerras civiles, que iban conformando la historia de nuestro país con sabotajes, asesinatos y otro tipo de actos encubiertos en situaciones bélicas.

Richard tenía algo más que decir: “Fox Hound no opera en solitario. Estaban realizando una operación conjunta con los comandos G2, y estos también han participado en la toma.” Las fuerzas especiales G” de nueva generación son un escuadrón anti terrorista que actúa en conflictos de alto riesgo político, en los que se utilizan armas de destrucción masiva: como armas nucleares, biológicas y químicas. Su filosofía de combate es similar a la Force XXI, y la mayor parte de sus miembros formaban parte de grupos mercenarios. Sus hombres han sido entrenados en Realidad Virtual, y su capacidad en el combate se cree que supera a la de los hombres del Delta Force o de los Night Stalkers. Y aunque el gobierno lo niega rotundamente, se cree que han sido geneticamente modificados para aumentar su capacidad en el campo de batalla.

Fox Hound y las fuerzas especiales de nueva generación. Son, sin lugar a dudas, el grupo de soldados más destacado de los Estados Unidos y han secuestrado un arsenal nuclear. Richard aún tenía más malas noticias: “Hay dos rehenes civiles. El jefe de Darpa, Donald Anderson y el presidente de ArmsTech Inc, Kenneth Baker.”

La agencia de investigación de defensa (DARPA) es el grupo satélite del departamento de defensa de los Estados Unidos, encargado de investigar y desarrollar nuevas armas tecnológicas, y resulta que ArmsTech es uno de los tres proveedores armamentísticos más grandes que hay en el país. No era una coincidencia, los dos peces gordos de estas dos organizaciones se encuentran en una remota planta de eliminación de armas nucleares.

Decidí ser clara con Richard. “Algo se cocía en esa planta de “eliminación”, ¿no? Déjame que lo adivine… tal vez la demostración de una nueva arma.” “¿Y cómo quieres que yo lo sepa? Shadow Moses es también un enclave privilegiado de Observación, ya lo sabes.” Aunque Richard lo supiera, no me iba a decir nada. Pero su titubeo no hacía nada más que confirmar mis sospechas. Independientemente de lo que allí estuviera sucediendo, no se trataba sólo de un acto terrorista. Y con eso en mente, pasé a otro tema. “¿Y qué piden”?

#### Página 32 ####

lunes, 3 de noviembre de 2008

THE NEW YORK MIRROR

“En la Oscuridad de Shadow Moses: La verdad extraoficial”

Ø Escritora: Nastasha Romanenko
Ø Por el crítico literario George Franklin

Algunos temas del más reciente pasado americano, son demasiado recientes y fuertes como para conseguir borrarlos de nuestra memoria. Nombres como los de The Grassy Knoll o Rosswell, son demasiado delicados como para poder decirse en alto. Este nuevo libro sobre Shadow Moses, de Nastasha Romanenko, basado en hechos reales, que narra el asedio nuclear que ocurrió hace dos años, no hace sino sumarse a esa lista de hechos innombrables.

La historia oficial cuenta que un grupo de extrema derecha tomó la planta reeliminación de armas nucleares en una solitaria base militar de las islas Fox, Alaska. Nunca se cumplieron sus demandas, liberar a miembros de su organización que estaban siendo retenidos en una cárcel federal, y el incidente se resolvió con éxito tras el despliegue de una unidad del ejercito. Todo mentira, defiende la escritora.

Romanenko sostiene que ella desempeño el papel de consejera del NEST y desmiente la historia inventada, según ella, por el gobierno. La escritora asegura que la isla de Shadow Moses era un lugar de entrenamiento del ejercito de los Estados Unidos, donde probaban un arma top secret conocida por el nombre de Metal Gear Rex. Un tanque bipedal todo terreno con potencia nuclear muy avanzado. Y en cuanto a la toma de la planta, Romanenko alega que fue una unidad “que realiza los trabajos sucios” del propio ejército de los Estados Unidos, conocida como “Fox Hound”, quien llevó a cabo una insurrección armada en un intento de apoderarse de Rex.

Para controlar la crisis, el gobierno mandó a un solo hombre a Shadow Moses, un antiguo miembro de Fox Hound conocido sólo por su nombre clave, “Solid Snake”. Para llevar a cabo su misión, contó con el apoyo de un pequeño equipo remoto formado por un desconocido “Coronel Campbell”, la jefe médica de Fox Hound, “Naomi”, una experta en telecomunicaciones “Mei Ling” (que en teoría no tenía ni 20 años) y la escritora de este libro. Una vez en la isla, snake trabajo junto al ingeniero jefe responsable de la creación de Rex, que había sido hecho prisionero, un tal “Otacon”, en un intento de acabar con el arma de destrucción masiva.

Y en su libro aparecen otros personajes dignos de mención, entre ellos otro militante del comando Foxhound, un virtuoso de los revólveres llamado “Shalashaska”, también conocido como “Revolver Ocelot”. Una de las alegaciones más controvertidas del libro asocia a este extraño personaje con una milicia renegada rusa, dirigida por el “Coronel Gurlukovich”. Romanenko describe vagamente a un ejercito fuerte y disciplinado provisto de armas nucleares que operan en secreto en territorio americano. Y todavía más increíble resulta su poco fundada teoría que sostiene que todo fue planeado por ciertas organizaciones del gobierno estadounidense.

El ejército de los Estados Unidos y las agencias federales han tachado al libro de “pura ficción”. Sin embargo, estas críticas no hacen más que aumentar la fama del libro ya que continuamente aparecen en internet declaraciones de personas que fueron testigos de los hechos que en el libro se narran. “Shadow Moses” es un libro fascinante tanto para lectores serios como casuales, y que enganchará al lector y hará cuestionar, durante muchos años, la veracidad de los hechos que en el se describen.

- Extractos de la columna sobre crítica literaria “Todo sobre libros”, del New York Mirror –
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